<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3508051287212557154</id><updated>2011-04-21T19:14:06.471-03:00</updated><title type='text'>endogenisis يالعربة</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://smartalec19.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://smartalec19.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Babalon</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_l5jTsb6ja7g/R3PhXwB_fMI/AAAAAAAAAB8/OIbDmCfruLQ/S220/Babalon.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>13</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3508051287212557154.post-5907625455499520524</id><published>2008-03-19T22:32:00.003-03:00</published><updated>2008-03-19T22:41:24.228-03:00</updated><title type='text'>Palabras 3</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R-G_xcsV99I/AAAAAAAAAE4/-OlgyqBYBww/s1600-h/hold_me_small.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R-G_xcsV99I/AAAAAAAAAE4/-OlgyqBYBww/s320/hold_me_small.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5179631902689458130" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"En un surco nocturno&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;alguien deja filtrar un secreto&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;secuestra sonidos,&lt;br /&gt;yo confío que los devolverá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se escurren cientos de miles de ángeles&lt;br /&gt;en un trueno que libera el sol&lt;br /&gt;su carga silenciosa&lt;br /&gt;que tal vez hoy hable&lt;br /&gt;estalla en mentiras&lt;br /&gt;que al probar comprobará&lt;br /&gt;son verdades&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;OPACIDAD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;siempre&lt;br /&gt;pero siempre&lt;br /&gt;desde que tengo memoria&lt;br /&gt;algo no es coherente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;es porque alguien robó sonidos x o y vez&lt;br /&gt;y no los devolvió aún&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Simulo que sigo confiando&lt;br /&gt;el éxtasis crece frenético en mi&lt;br /&gt;silencio suspendido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;quisiera que tuviera voz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuántas cosas puedo decir&lt;br /&gt;en un momento de vértigo&lt;br /&gt;sucederá?&lt;br /&gt;o morirá en esta instancia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;HAN PASADO NOCHES&lt;br /&gt;HACE MILES DE SUSPIROS DE DUDA&lt;br /&gt;ESTOY ESPERANDO LOS SONIDOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;guías a la noche&lt;br /&gt;encantamientos de día,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;ensordecen la tormenta."&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/smartalec19.blogspot.com"&gt;M.S.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pintura: Kjartan Hermansen &lt;a href="http://www.blogger.com/crypta.no"&gt;"Hold me"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3508051287212557154-5907625455499520524?l=smartalec19.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/5907625455499520524'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/5907625455499520524'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://smartalec19.blogspot.com/2008/03/en-un-surco-nocturno-alguien-deja.html' title='Palabras 3'/><author><name>Babalon</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_l5jTsb6ja7g/R3PhXwB_fMI/AAAAAAAAAB8/OIbDmCfruLQ/S220/Babalon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R-G_xcsV99I/AAAAAAAAAE4/-OlgyqBYBww/s72-c/hold_me_small.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3508051287212557154.post-4830198586139766715</id><published>2008-03-13T23:00:00.005-03:00</published><updated>2008-03-14T22:52:56.521-03:00</updated><title type='text'>La chica más guapa de la ciudad</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R9srsife2AI/AAAAAAAAAEY/hkx4CRrCseo/s1600-h/magrit11.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R9srsife2AI/AAAAAAAAAEY/hkx4CRrCseo/s320/magrit11.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5177780240765605890" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;"Cass era la más joven y la más guapa de cinco hermanas. Cass era la chica más guapa de la ciudad. Medio india, con un cuerpo flexible y extraño, un cuerpo fiero y serpentino y ojos a juego. Cass era fuego móvil y fluido. Era como un espíritu embutido en una forma incapaz de contenerlo. Su pelo era negro y largo y sedoso y se movía y se retorcía igual que su cuerpo. Cass estaba siempre muy alegre o muy deprimida. Para ella no había término medio. Algunos decía que estaba loca. Lo decían los tontos. Los tontos no podían entender a Cass. A los hombres les parecía simplemente una maquina sexual y no se preocupaban de si estaba loca o no. Y Cass bailaba y coqueteaba y besaba a los hombres pero, salvo un caso o dos, cuando llegaba la hora de hacerlo, Cass se evadía de algún modo, los eludía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus hermanas la acusaban de desperdiciar su belleza, de no utilizar lo bastante su inteligencia, pero Cass poseía inteligencia y espíritu; pintaba, bailaba, cantaba, hacía objetos de arcilla, y cuando la gente estaba herida, en el espíritu o en la carne, a Cass le daba una pena tremenda. Su mente era distinta y nada más; sencillamente, no era práctica. Sus hermanas la envidiaban porque atraía a sus hombres, y andaban rabiosísimas porque creían que no las sacaba todo el partido posible. Tenía la costumbre de ser buena y amable con los feos; los hombres considerados guapos le repugnaban: "No tienen agallas -decía ella-. No tienen nervio. Confían siempre en sus orejitas perfectas y en sus narices torneadas... todo fachada y nada dentro..." Tenía un carácter rayando la locura; Un carácter que algunos calificaban de locura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su padre había muerto del alcohol y su madre se había largado dejando solas a las chicas. Las chicas se fueron con una pariente que las metió en un colegio de monjas. El colegio había sido un lugar triste, más para Cass que para sus hermanas. Las chicas envidaban a Cass y Cass se peleó con casi todas. Tenía señales de cuchilladas por todo el brazo izquierdo, de defenderse en dos peleas. Tenía también una cicatriz imborrable que le cruzaba la mejilla izquierda; pero la cicatriz, en vez de disminuir su belleza, parecía por el contrarío, realzarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo la conocí en el bar West End unas noches después de que la soltaran del convento. Al ser la más joven, fue la última hermana que soltaron. Sencillamente entró y se sentó a mi lado. Yo quizá sea el hombre más feo de la ciudad, y puede que esto tuviera algo que ver con el asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Tomas algo?&lt;br /&gt;- Claro, ¿Por qué no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No creo que hubiese nada especial en nuestra conversación esa noche, era sólo el sentimiento que Cass transmitía. Me había elegido y no había más. Ninguna presión, Le gustó la bebida y bebió mucho. No parecía tener edad, pero de todos modos le sirvieron. Quizás hubiese falsificado el carnet de identidad, no sé. En fin, lo cierto es que cada vez que volvía del retrete y se sentaba a mi lado yo sentía cierto orgullo. No sólo era la mujer más bella de la ciudad, sino también una de las más bellas que yo había visto en mi vida. Le eché el brazo a la cintura y la besé una vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Crees que soy bonita?- preguntó.&lt;br /&gt;- Sé, desde luego. Pero hay algo más... algo más que tu apariencia...&lt;br /&gt;- La gente anda siempre acusándome de ser bonita. ¿Crees de veras que soy bonita?&lt;br /&gt;- Bonita no es la palabra, no te hace justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscó en su bolso. Creía que buscaba el pañuelo. Sacó un alfiler de sombrero muy largo. Antes de que pudiese impedírselo, se había atravesado la nariz con él, de lado a lado, justo sobre las ventanillas. Sentía repugnancia y horror.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella me miró y se echó a reír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Crees ahora que soy bonita? ¿Qué piensas ahora, eh?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saqué el alfiler y puse mi pañuelo sobre la herida. Algunas personas, incluido el encargado, habían observado la escena. El encargado se acercó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mira -dijo a Cass-, si vuelves a hacer eso te echo. Aquí no necesitamos tus exhibiciones.&lt;br /&gt;- ¡Vete a la mierda, amigo! -dijo ella.&lt;br /&gt;- Será mejor que la controles -me dijo el encargado.&lt;br /&gt;- No te preocupes -dije yo.&lt;br /&gt;- Es mi nariz -dijo Cass-, puedo hacer lo que querrá con ella&lt;br /&gt;- No -dije-, a mí me duele.&lt;br /&gt;- ¿Quieres decir que te duele a ti cuando me clavo un alfiler en la nariz?&lt;br /&gt;- Sí, me duele, de veras.&lt;br /&gt;- De acuerdo, no lo volveré a hacer. Animo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me besó, pero como riéndose un poco en medio del beso y sin soltar el pañuelo de la nariz. Cuando cerraron nos fuimos a donde yo vivía. Tenía un poco de cerveza y nos sentamos a charlar. Fue entonces cuando pude apreciar que era una persona que rebosaba bondad y cariño. Se entregaba sin saberlo. Al mismo tiempo, retrocedía a zonas de descontrol e incoherencia. Esquizoide. Una esquizo hermosa y espiritual. Quizás algún hombre, algo acabase destruyéndola para siempre. Esperaba no ser yo.&lt;br /&gt;Nos fuimos a la cama y cuando apagué las luces me preguntó:&lt;br /&gt;- ¿Cuándo quieres hacerlo, ahora o por la mañana?&lt;br /&gt;- Por la mañana -dije, y me di la vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la mañana me levanté, hice un par cafés y le llevé uno a la cama.&lt;br /&gt;Se echó a reír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eres el primer hombre que conozco que ha querido hacerlo por la noche.&lt;br /&gt;- No hay problema -dije-. En realidad no tenemos por que hacerlo.&lt;br /&gt;- No, espera, ahora quiero yo. Déjame que me refresque un poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se fue al baño. Salió enseguida, realmente maravillosa, largo pelo negro resplandeciente, ojos y labios resplandeciente, toda resplandor... Se desperezó sosegadamente, buena cosa. Se metió en la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ven, amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Besaba con abandono, pero sin prisa. Dejé que mis manos recorriesen su cuerpo. Acariciasen su pelo. La monté. Su carne era cálida y prieta. Empecé a moverme despacio y queriendo que durara. Ella me miraba a los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo te llamas? -pregunté.&lt;br /&gt;- ¿Qué diablos importa? -preguntó ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solté una carcajada y seguí. Después se vistió y la llevé en coche al bar, pero era difícil olvidarla. Yo no trabajaba y dormí hasta las dos y luego me levanté y leí el periódico. Cuando estaba en la bañera, entro ella con una hoja: una oreja de elefante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sabía que estabas en la bañera -dijo-, así que te traje algo para tapar esa cosa, hijo de la naturaleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me echó encima, en la bañera, la hoja de elefante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo sabías que estaba en la bañera?&lt;br /&gt;- Lo sabía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cass llegaba casi todos los días cuando yo estaba en la bañera. No era siempre la misma hora, pero raras veces fallaba, y traía la hoja de elefante. Y luego hacíamos el amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Telefoneo una o dos noches y tuve que sacarla de la cárcel por borrachera y pelea pagando la fianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esos hijos de puta - decía-, sólo porque te pagan unas copas creen que pueden echarte mano a las bragas.&lt;br /&gt;- La culpa la tienes tú por aceptar la copa&lt;br /&gt;- Yo creía que se interesaba por mí, no sólo por mi cuerpo.&lt;br /&gt;- A mí me interesas tú y tu cuerpo. Pero dudo que la mayoría de los hombres puedan ver más allá de tu cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejé la ciudad y estuve fuera seis meses, anduve vagabundeando; volví. No había olvidado a Cass ni un momento, pero habíamos tenido algún tipo de discusión y además yo tenía ganas de ponerme en marcha, y cuando volví pensé que se habría ido; pero no llevaba sentado treinta minutos en el West End cuando ella llegó y se sentó a mi lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vaya, cabrón, has vuelto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedí un trago para ella. Luego la miré. Llevaba un vestido de cuello alto. Nuca la había visto así. Y debajo de cada ojo, clavado, llevaba un alfiler de cabeza de cristal. Sólo se podían ver las cabezas de los alfileres, pero los alfileres estaban clavados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Maldita sea, aún sigues intentando destruir tu belleza....&lt;br /&gt;- No, no seas tonto, es la moda.&lt;br /&gt;- Estas chiflada.&lt;br /&gt;- Te he echado de menos -dijo&lt;br /&gt;- ¿Hay otro?&lt;br /&gt;- No, no hay ninguno. Solo tú. Pero ahora hago la vida. Cobro diez billetes. Pero para ti es gratis.&lt;br /&gt;- Sácate esos alfileres.&lt;br /&gt;- No, es la moda.&lt;br /&gt;- Me hace muy desgraciado.&lt;br /&gt;- ¿Estás seguro?&lt;br /&gt;- Sí, mierda, estoy seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sacó lentamente los alfileres y los guardo en el bolso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Porque la gente cree que es todo lo que tengo. La belleza no es nada. La belleza no permanece. No sabes la suerte que tienes siendo feo, porque si le agradas a alguien sabes que es por otra cosa.&lt;br /&gt;- Vale -dije-, tengo mucha suerte.&lt;br /&gt;- No quiero decir que seas feo. Sólo que la gente cree que lo eres. Tienes una cara fascinante.&lt;br /&gt;- Gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomamos otra copa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué andas haciendo? -preguntó.&lt;br /&gt;- Nada. No soy capaz de apegarme a nada. Nada me interesa.&lt;br /&gt;- A mí tampoco. Si fueses mujer podrías ser puta.&lt;br /&gt;- No creo que quisiera establecer un contacto tan íntimo con tantos extraños. Debe ser un fastidio.&lt;br /&gt;- Tienes razón, es fastidioso, todo es fastidioso&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos juntos, por la calle, la gente aún miraba a Cass. Aún era una mujer hermosa, quizá más que nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuimos a casa y abrir una botella de vino y hablamos. A Cass y a mí, siempre nos era fácil hablar. Ella hablaba un rato yo escuchaba y luego hablaba yo. Nuestra conversación fluía fácil sin tensión. Era como si descubriésemos secretos juntos. Cuando descubríamos uno bueno, Cass se reía con aquella risa.. de aquella manera que sólo ella podía reírse. Era como el gozo del fuego. Y durante la charla nos besábamos y nos arrimábamos. Nos pusimos muy calientes y decidimos irnos a la cama. Fue entonces cuando Cass se quito aquel vestido del cuello alto y lo vi... Vi la mellada y horrible cicatriz que le cruzaba el cuello. Era grande y ancha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Maldita sea, condenada, ¿Qué has hecho? -dije desde la cama&lt;br /&gt;- Lo intenté con una botella rota una noche. ¿Ya no te gusto? ¿Soy bonita aún?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La arrastré a la cama y la besé. Me empujo y se echo a reír:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Algunos me pagan los diez y luego, cuando me desvisto no quieren hacerlo. Yo me quedo los diez. Es muy divertido.&lt;br /&gt;- Sí -dije-, no puedo parar de reír... Cass, zorra, te amo... deja de destruirte; eres la mujer con más vida que conozco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volvimos a besarnos. Cass lloraba en silencio. Sentí las lágrimas. Sentí aquel pelo largo y negro tendido bajo mí como una bandera de muerte. Disfrutamos e hicimos un amor lento y sombrío y maravilloso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la mañana, Cass estaba levantada haciendo el desayuno. Parecía muy tranquila y feliz. Cantaba. Yo me quedé en la cama gozando su felicidad. Por fin, vino y me zarandeó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Arriba, cabrón! ¡Chapúzate con agua fría la cara y la polla y ven a disfrutar del banquete!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ese día la llevé en coche a la playa. No era un día de fiesta y aún no era verano, todo estaba espléndidamente desierto. Vagabundos playeros en andrajos dormían en la arena. Había otros sentados en bancos de piedra compartiendo una botella solitaria. Las gaviotas revoloteaban, estúpidas pero distraídas. Ancianas de setenta y ochenta, sentadas en los bancos, discutiendo ventas de fincas dejadas por maridos asesinados mucho tiempo atrás por la angustia y la estupidez de la supervivencia. Había paz en el aire y paseamos y estuvimos tumbados por allí y no hablamos muchos. Era agradable simplemente estar juntos. Compré bocadillos, patatas fritas y bebidas y nos sentamos a beber en la arena. Luego abracé a Cass y dormimos así abrazados un rato. Era mejor que hacer el amor. Era como fluir juntos sin tensión. Luego volvimos a casa en mi coche y preparé la cena. Después de cenar, sugerí a Cass en mi coche y preparé la cena. Después de cenar, sugerí a Cass que viviésemos juntos. Se quedó mucho rato mirándome y luego dijo lentamente "NO". La llevé de nuevo al bar, le pagué una copa y me fui.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, encontré un trabajo como empaquetador en una fabrica y trabajé todo lo que quedaba de semana. Estaba demasiado cansado para andar mucho por ahí, pero el viernes por la noche me acerqué al West End. Me senté y esperé a Cass. Pasaron horas. Cuando estaba ya bastante borracho, me dio el encargado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Siento lo de tu amiga.&lt;br /&gt;- ¿El qué? -pregunté.&lt;br /&gt;- Lo siento. ¿No lo sabías?&lt;br /&gt;- No&lt;br /&gt;- Suicidio, la enterraron ayer&lt;br /&gt;- ¿Enterrada? -pregunté. Parecía como si fuese a aparecer en la puerta de un momento a otro. ¿Cómo podía haber muerto?&lt;br /&gt;- La enterraron las hermanas&lt;br /&gt;- ¿Un suicidio? ¿Cómo fue?&lt;br /&gt;- Se cortó el cuello.&lt;br /&gt;- Ya. Dame otro trago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuve bebiendo allí hasta que cerraron. Cass, la más bella de las cinco hermanas, la chica más guapa de la ciudad. Conseguí conducir hasta casa sin poder dejar de pensar que debería haber insistido en que se quedara conmigo en vez de aceptar aquel "NO". Todo en ella había indicado que le pasaba algo. Yo sencillamente había sido demasiado insensible, demasiado despreocupado. Me merecía mi muerte y la de ella. Era un perro. No, ¿Por qué acusar a los perros? Me levanté, busqué una botella de vino, bebí lúgubremente. Cass, la chica más guapa de la ciudad muerta a los veinte años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuera, alguien tocaba la bocina de un coche. Unos bocinazos escandalosos, persistentes. Dejé la botella y aullé "¡MALDITO SEAS, CONDENADO HIJO DE PUTA, CALLATE YA!".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y seguía avanzando la noche y yo nada podía hacer."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Charles Bukowski &lt;a href="http://www.geocities.com/bukpoetry/"&gt;"Erecciones, Eyaculaciones y Exhibiciones"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pintura: René Magritte &lt;a href="http://www.artchive.com/artchive/M/magritte.html"&gt;"The Lovers I"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3508051287212557154-4830198586139766715?l=smartalec19.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/4830198586139766715'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/4830198586139766715'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://smartalec19.blogspot.com/2008/03/la-chica-ms-guapa-de-la-ciudad.html' title='La chica más guapa de la ciudad'/><author><name>Babalon</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_l5jTsb6ja7g/R3PhXwB_fMI/AAAAAAAAAB8/OIbDmCfruLQ/S220/Babalon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R9srsife2AI/AAAAAAAAAEY/hkx4CRrCseo/s72-c/magrit11.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3508051287212557154.post-3579099025345728728</id><published>2008-03-10T22:28:00.005-03:00</published><updated>2008-03-14T15:30:41.231-03:00</updated><title type='text'>Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R9Xg2yfe18I/AAAAAAAAAD4/Bhzo1MnsLJg/s1600-h/dali_voltaire.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R9Xg2yfe18I/AAAAAAAAAD4/Bhzo1MnsLJg/s320/dali_voltaire.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5176290578603628482" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj."&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Julio Cortázar &lt;a href="http://www.juliocortazar.com.ar/obras.htm"&gt;"Historias de Cronopios y de Famas"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pintura: Salvador Dalí &lt;a href="http://www.virtualdali.com"&gt;"The Slave Market with Disappearing Bust of Voltaire"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3508051287212557154-3579099025345728728?l=smartalec19.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/3579099025345728728'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/3579099025345728728'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://smartalec19.blogspot.com/2008/03/prembulo-las-instrucciones-para-darle.html' title='Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj'/><author><name>Babalon</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_l5jTsb6ja7g/R3PhXwB_fMI/AAAAAAAAAB8/OIbDmCfruLQ/S220/Babalon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R9Xg2yfe18I/AAAAAAAAAD4/Bhzo1MnsLJg/s72-c/dali_voltaire.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3508051287212557154.post-6141710560399297529</id><published>2008-01-16T14:28:00.002-02:00</published><updated>2008-03-14T15:54:32.812-03:00</updated><title type='text'>Palabras 2</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R44x3IYTTTI/AAAAAAAAADw/5v9H0dbWByk/s1600-h/a_lheure.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5156113446597774642" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R44x3IYTTTI/AAAAAAAAADw/5v9H0dbWByk/s320/a_lheure.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"En la íntima oscuridad de tu cuerpo te espero&lt;br /&gt;donde mis manos son mis ojos,&lt;br /&gt;donde tocarte es arder.&lt;br /&gt;En la tibia humedad de tu espalda te espero&lt;br /&gt;donde el placer es dolor y delirio&lt;br /&gt;donde tu gemir es un breve himno"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/fotolog.com/b7ork"&gt;A.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pintura: Man Ray &lt;a href="www.manray-photo.com/"&gt;"Observatory Time - The Lovers"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3508051287212557154-6141710560399297529?l=smartalec19.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/6141710560399297529'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/6141710560399297529'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://smartalec19.blogspot.com/2008/01/en-la-ntima-oscuridad-de-tu-cuerpo-te.html' title='Palabras 2'/><author><name>Babalon</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_l5jTsb6ja7g/R3PhXwB_fMI/AAAAAAAAAB8/OIbDmCfruLQ/S220/Babalon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R44x3IYTTTI/AAAAAAAAADw/5v9H0dbWByk/s72-c/a_lheure.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3508051287212557154.post-2101351246850027438</id><published>2008-01-16T14:15:00.001-02:00</published><updated>2008-03-14T15:42:54.985-03:00</updated><title type='text'>La máquina de follar</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R44uzIYTTSI/AAAAAAAAADo/BQgS1ik8Eus/s1600-h/miro7.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5156110079343414562" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R44uzIYTTSI/AAAAAAAAADo/BQgS1ik8Eus/s320/miro7.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"(...) -Dime, ¿cuántos hombres cuerdos hay en la tierra? ¿hay alguno?&lt;br /&gt;-Unos cuantos.&lt;br /&gt;-¿Cuántos?&lt;br /&gt;-¿De todos los millones que existen?&lt;br /&gt;-Sí, sí.&lt;br /&gt;-Bueno, yo diría que cinco o seis.&lt;br /&gt;-¿Cinco o seis? -dijo Mike el Indio-. ¡Hombre, no jodas!&lt;br /&gt;-¿Cómo sabes que estoy loco? di -dijo Tony-. ¿Cómo podemos funcionar si estamos locos?&lt;br /&gt;-Bueno, dado que estamos todos locos, hay sólo unos cuantos para controlarnos, demasiado pocos, así que nos dejan andar por ahí con nuestras locuras. De momento, es todo lo que pueden hacer. Yo en tiempos creía que los cuerdos podrían encontrar algún sitio donde vivir en el espacio exterior mientras nos destruían..."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Charles Bukowski &lt;a href="http://www.geocities.com/bukpoetry/"&gt;"La Máquina de Follar"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pintura: Joan  Miró &lt;a href="http://www.abcgallery.com/M/miro/miro-4.html"&gt;"Constellation: Awakening at Dawn"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3508051287212557154-2101351246850027438?l=smartalec19.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/2101351246850027438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/2101351246850027438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://smartalec19.blogspot.com/2008/01/blog-post.html' title='La máquina de follar'/><author><name>Babalon</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_l5jTsb6ja7g/R3PhXwB_fMI/AAAAAAAAAB8/OIbDmCfruLQ/S220/Babalon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R44uzIYTTSI/AAAAAAAAADo/BQgS1ik8Eus/s72-c/miro7.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3508051287212557154.post-7938977642369721807</id><published>2008-01-02T17:20:00.001-02:00</published><updated>2008-03-14T15:28:58.825-03:00</updated><title type='text'>Credo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R3vl84YTTQI/AAAAAAAAADY/RTDlDBXdWzs/s1600-h/por+subir.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R3vl84YTTQI/AAAAAAAAADY/RTDlDBXdWzs/s320/por+subir.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150963432917519618" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;"De pronto uno se aleja&lt;br /&gt;de las imágenes queridas&lt;br /&gt;amiga&lt;br /&gt;quedás frágil en el horizonte&lt;br /&gt;te he dejado pensando en muchas cosas&lt;br /&gt;pero ojalá pienses un poco en mí&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;vos sabés&lt;br /&gt;en esta excursión a la muerte&lt;br /&gt;que es la vida&lt;br /&gt;me siento bien acompañado&lt;br /&gt;me siento casi con respuestas&lt;br /&gt;cuando puedo imaginar que allá lejos&lt;br /&gt;quizá creas en mi credo antes de dormirte&lt;br /&gt;o te cruces conmigo en los pasillos del sueño&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;está demás decirte que a esta altura&lt;br /&gt;no creo en predicadores ni en generales&lt;br /&gt;ni en las nalgas de miss universo&lt;br /&gt;ni en el arrepentimiento de los verdugos&lt;br /&gt;ni en el catecismo del confort&lt;br /&gt;ni en el flaco perdón de dios&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a esta altura del partido&lt;br /&gt;creo en los ojos y las manos del pueblo&lt;br /&gt;en general&lt;br /&gt;y en tus ojos y tus manos&lt;br /&gt;en particular."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Mario Benedetti &lt;a href="http://benedettiuruguay.iespana.es/"&gt;"Poemas de Otros"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pintura: Salvador Dalí &lt;a href="http://www.virtualdali.com/"&gt;"The Broken Bridge of the Dream"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3508051287212557154-7938977642369721807?l=smartalec19.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/7938977642369721807'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/7938977642369721807'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://smartalec19.blogspot.com/2008/01/credo.html' title='Credo'/><author><name>Babalon</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_l5jTsb6ja7g/R3PhXwB_fMI/AAAAAAAAAB8/OIbDmCfruLQ/S220/Babalon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R3vl84YTTQI/AAAAAAAAADY/RTDlDBXdWzs/s72-c/por+subir.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3508051287212557154.post-3991433961684643347</id><published>2008-01-01T20:14:00.002-02:00</published><updated>2008-03-14T15:25:40.232-03:00</updated><title type='text'>Una llamada</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R3q76oYTTPI/AAAAAAAAADQ/njkPms-5FBo/s1600-h/42Flames.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R3q76oYTTPI/AAAAAAAAADQ/njkPms-5FBo/s320/42Flames.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5150635739797736690" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Tengo una línea directa al infierno&lt;br /&gt;un número gratis a la lesbiana Michelle&lt;br /&gt;ella está descansando en su mutilada cabaña humana&lt;br /&gt;vistiendo máquinas de afeitar, lencería y habla de presionar tridentes en mi bolsa acaramelada&lt;br /&gt;pidiéndome para permanecer&lt;br /&gt;pero para otro minuto&lt;br /&gt;(la tarifa cae por el segundo, aunque es infinita)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta escopeta es mi receptor&lt;br /&gt;debo colgar para bajarla&lt;br /&gt;debo marcar para desconectar&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Kjartan Hermansen &lt;a href="http://tristania.com/d%26m/mu/"&gt;"Masturbating Under Water"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pintura: Salvador Dalí &lt;a href="http://www.virtualdali.com/"&gt;"The Flames, They Call"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3508051287212557154-3991433961684643347?l=smartalec19.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/3991433961684643347'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/3991433961684643347'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://smartalec19.blogspot.com/2008/01/tengo-una-lnea-directa-al-infierno-un.html' title='Una llamada'/><author><name>Babalon</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_l5jTsb6ja7g/R3PhXwB_fMI/AAAAAAAAAB8/OIbDmCfruLQ/S220/Babalon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R3q76oYTTPI/AAAAAAAAADQ/njkPms-5FBo/s72-c/42Flames.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3508051287212557154.post-5922565333372062863</id><published>2007-12-30T23:03:00.003-02:00</published><updated>2008-03-14T23:17:25.988-03:00</updated><title type='text'>Instrucciones para subir una escalera</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R9sxdCfe2CI/AAAAAAAAAEo/wEblz3eKE4E/s1600-h/miro61.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R9sxdCfe2CI/AAAAAAAAAEo/wEblz3eKE4E/s320/miro61.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5177786571547400226" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Nadie habrá dejado de observar que con frecuencia el suelo se pliega de manera tal que una parte sube en ángulo recto con el plano del suelo, y luego la parte siguiente se coloca paralela a este plano, para dar paso a una nueva perpendicular, conducta que se repite en espiral o en línea quebrada hasta alturas sumamente variables. Agachándose y poniendo la mano izquierda en una de las partes verticales, y la derecha en la horizontal correspondiente, se está en posesión momentánea de un peldaño o escalón. Cada uno de estos peldaños, formados como se ve por dos elementos, se situá un tanto más arriba y adelante que el anterior, principio que da sentido a la escalera, ya que cualquiera otra combinación producirá formas quizá más bellas o pintorescas, pero incapaces de transladar de una planta baja a un primer piso.&lt;br /&gt; as escaleras se suben de frente, pues hacia atrás o de costado resultan particularmente incómodas. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, los brazos colgando sin esfuerzo, la cabeza erguida aunque no tanto que los ojos dejen de ver los peldaños inmediatamente superiores al que se pisa, y respirando lenta y regularmente. Para subir una escalera se comienza por levantar esa parte del cuerpo situada a la derecha abajo, envuelta casi siempre en cuero o gamuza, y que salvo excepciones cabe exactamente en el escalón. Puesta en el primer peldaño dicha parte, que para abreviar llamaremos pie, se recoge la parte equivalente de la izquierda (también llamada pie, pero que no ha de confundirse con el pie antes citado), y llevándola a la altura del pie, se le hace seguir hasta colocarla en el segundo peldaño, con lo cual en éste descansará el pie, y en el primero descansará el pie. (Los primeros peldaños son siempre los más difíciles, hasta adquirir la coordinación necesaria. La coincidencia de nombre entre el pie y el pie hace difícil la explicación. Cuídese especialmente de no levantar al mismo tiempo el pie y el pie).&lt;br /&gt;Llegado en esta forma al segundo peldaño, basta repetir alternadamente los movimientos hasta encontrarse con el final de la escalera. Se sale de ella fácilmente, con un ligero golpe de talón que la fija en su sitio, del que no se moverá hasta el momento del descenso."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Julio Cortázar &lt;a href="http://www.juliocortazar.com.ar/obras.htm"&gt;"Historias de Cronopios y de Famas"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pintura: Joan Miró &lt;a href="http://www.abcgallery.com/M/miro/"&gt;"The Nightingale's Song at Midnight and the Morning Rain"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3508051287212557154-5922565333372062863?l=smartalec19.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/5922565333372062863'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/5922565333372062863'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://smartalec19.blogspot.com/2007/12/instrucciones-para-subir-una-escalera.html' title='Instrucciones para subir una escalera'/><author><name>Babalon</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_l5jTsb6ja7g/R3PhXwB_fMI/AAAAAAAAAB8/OIbDmCfruLQ/S220/Babalon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R9sxdCfe2CI/AAAAAAAAAEo/wEblz3eKE4E/s72-c/miro61.JPG' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3508051287212557154.post-1347155273161863431</id><published>2007-12-30T22:02:00.001-02:00</published><updated>2008-03-14T15:20:58.471-03:00</updated><title type='text'>Palabras 1</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R3g2SoYTTNI/AAAAAAAAAC8/ak-NLlklrSw/s1600-h/1948_the_elephants_01.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R3g2SoYTTNI/AAAAAAAAAC8/ak-NLlklrSw/s320/1948_the_elephants_01.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5149925867603053778" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;El viento quemó su piel y la luna se rehusó a sanarla&lt;br /&gt;el olvido desnudó su memoria y encontró sin hurgar unos nombres&lt;br /&gt;que habían nacido en el borde de aquella laguna tan cálida&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiso enterrar los recuerdos&lt;br /&gt;reflexivo recorrió con sus ojos esos nombres nuevamente abriendo paso a un mar de lágrimas&lt;br /&gt;(llora)&lt;br /&gt;El agua se dejó ver nuevamente&lt;br /&gt;un perfume con olor a rosas marchitas acompañaba la armonía&lt;br /&gt;que intentaba seducir aquella desgracia que no se iba&lt;br /&gt;(inamovible)&lt;br /&gt;En forma de serpentina se amontonaron todos los elementos desperdiciados&lt;br /&gt;(amnesia)&lt;br /&gt;y volaron en búsqueda de un mecanismo que los recordara como la desgracia merecía&lt;br /&gt;(presencia)&lt;br /&gt;y que se sintiera dañada como un logro maldito lo valía&lt;br /&gt;(identificación).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/smartalec19.blogspot.com"&gt;M.S.&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pintura: Salvador Dalí &lt;a href="http://www.virtualdali.com/"&gt;"The Elephants"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3508051287212557154-1347155273161863431?l=smartalec19.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/1347155273161863431'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/1347155273161863431'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://smartalec19.blogspot.com/2007/12/palabras-1.html' title='Palabras 1'/><author><name>Babalon</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_l5jTsb6ja7g/R3PhXwB_fMI/AAAAAAAAAB8/OIbDmCfruLQ/S220/Babalon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R3g2SoYTTNI/AAAAAAAAAC8/ak-NLlklrSw/s72-c/1948_the_elephants_01.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3508051287212557154.post-2381379015751925479</id><published>2007-12-27T14:13:00.001-02:00</published><updated>2008-03-14T15:37:54.910-03:00</updated><title type='text'>Y esta es la razón por la cual grité</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R3PXFwB_fHI/AAAAAAAAABY/BTm2ZIQiDzk/s1600-h/rage_of_the_machines_small.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R3PXFwB_fHI/AAAAAAAAABY/BTm2ZIQiDzk/s320/rage_of_the_machines_small.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5148695292807183474" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;No hasta que incline el cubo&lt;br /&gt;derrama agua sobre el suelo&lt;br /&gt;Las manos salen de las paredes sombreadas&lt;br /&gt;aplaudiendo; queriendo más&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hasta que rompa el vidrio&lt;br /&gt;cuando cae, la muchedumbre calla&lt;br /&gt;Cayendo en un cuarto obscurecido&lt;br /&gt;su impacto es más violento que nunca&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Kjartan Hermansen &lt;a href="http://tristania.com/d%26m/lightlands/"&gt;"...I Have Eaten The Moon"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pintura: Kjartan Hermansen &lt;a href="http://www.tristania.com/d&amp;amp;m"&gt;"Rage of Machines"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3508051287212557154-2381379015751925479?l=smartalec19.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/2381379015751925479'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/2381379015751925479'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://smartalec19.blogspot.com/2007/12/y-esta-es-la-razn-por-la-cual-grit.html' title='Y esta es la razón por la cual grité'/><author><name>Babalon</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_l5jTsb6ja7g/R3PhXwB_fMI/AAAAAAAAAB8/OIbDmCfruLQ/S220/Babalon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R3PXFwB_fHI/AAAAAAAAABY/BTm2ZIQiDzk/s72-c/rage_of_the_machines_small.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3508051287212557154.post-8781505562140819179</id><published>2007-12-26T20:58:00.001-02:00</published><updated>2008-03-14T15:41:52.868-03:00</updated><title type='text'>Carta a una señorita en París</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.students.sbc.edu/evans06/images/miro.gif"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px;" src="http://www.students.sbc.edu/evans06/images/miro.gif" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Andrée, yo no quería venirme a vivir a su departamento de la calle Suipacha. No tanto por los conejitos, más bien porque me duele ingresar en un orden cerrado, construido ya hasta en las más finas mallas del aire, esas que en su casa preservan la música de la lavanda, el aletear de un cisne con polvos, el juego del violín y la viola en el cuarteto de Rará. Me es amargo entrar en un ámbito donde alguien que vive bellamente lo ha dispuesto todo como una reiteración visible de su alma, aquí los libros (de un lado en español, del otro en francés e inglés), allí los almohadones verdes, en este preciso sitio de la mesita el cenicero de cristal que parece el corte de una pompa de jabón, y siempre un perfume, un sonido, un crecer de plantas, una fotografía del amigo muerto, ritual de bandejas con té y tenacillas de azúcar... Ah, querida Andrée, qué difícil oponerse, aun aceptándolo con entera sumisión del propio ser, al orden minucioso que una mujer instaura en su liviana residencia. Cuán culpable tomar una tacita de metal y ponerla al otro extremo de la mesa, ponerla allí simplemente porque uno ha traído sus diccionarios ingleses y es de este lado, al alcance de la mano, donde habrán de estar. Mover esa tacita vale por un horrible rojo inesperado en medio de una modulación de Ozenfant, como si de golpe las cuerdas de todos los contrabajos se rompieran al mismo tiempo con el mismo espantoso chicotazo en el instante más callado de una sinfonía de Mozart. Mover esa tacita altera el juego de relaciones de toda la casa, de cada objeto con otro, de cada momento de su alma con el alma entera de la casa y su habitante lejana. Y yo no puedo acercar los dedos a un libro, ceñir apenas el cono de luz de una lámpara, destapar la caja de música, sin que un sentimiento de ultraje y desafio me pase por los ojos como un bando de gorriones.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Usted sabe por qué vine a su casa, a su quieto salón solicitado de mediodía. Todo parece tan natural, como siempre que no se sabe la verdad. Usted se ha ido a París, yo me quedé con el departamento de la calle Suipacha, elaboramos un simple y satisfactorio plan de mutua convivencia hasta que septiembre la traiga de nuevo a Buenos Aires y me lance a mí a alguna otra casa donde quizá... Pero no le escribo por eso, esta carta se la envío a causa de los conejitos, me parece justo enterarla; y porque me gusta escribir cartas, y tal vez porque llueve.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Me mudé el jueves pasado, a las cinco de la tarde, entre niebla y hastío. He cerrado tantas maletas en mi vida, me he pasado tantas horas haciendo equipajes que no llevaban a ninguna parte, que el jueves fue un día lleno de sombras y correas, porque cuando yo veo las correas de las valijas es como si viera sombras, elementos de un látigo que me azota indirectamente, de la manera más sutil y más horrible. Pero hice las maletas, avisé a la mucama que vendría a instalarme, y subí en el ascensor. Justo entre el primero y segundo piso sentí que iba a vomitar un conejito. Nunca se lo había explicado antes, no crea que por deslealtad, pero naturalmente uno no va a ponerse a explicarle a la gente que de cuando en cuando vomita un conejito. Como siempre me ha sucedido estando a solas, guardaba el hecho igual que se guardan tantas constancias de lo que acaece (o hace uno acaecer) en la privacía total. No me lo reproche, Andrée, no me lo reproche. De cuando en cuando me ocurre vomitar un conejito. No es razón para no vivir en cualquier casa, no es razón para que uno tenga que avergonzarse y estar aislado y andar callándose.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cuando siento que voy a vomitar un conejito me pongo dos dedos en la boca como una pinza abierta, y espero a sentir en la garganta la pelusa tibia que sube como una efervescencia de sal de frutas. Todo es veloz e higiénico, transcurre en un brevísimo instante. Saco los dedos de la boca, y en ellos traigo sujeto por las orejas a un conejito blanco. El conejito parece contento, es un conejito normal y perfecto, sólo que muy pequeño, pequeño como un conejilo de chocolate pero blanco y enteramente un conejito. Me lo pongo en la palma de la mano, le alzo la pelusa con una caricia de los dedos, el conejito parece satisfecho de haber nacido y bulle y pega el hocico contra mi piel, moviéndolo con esa trituración silenciosa y cosquilleante del hocico de un conejo contra la piel de una mano. Busca de comer y entonces yo (hablo de cuando esto ocurría en mi casa de las afueras) lo saco conmigo al balcón y lo pongo en la gran maceta donde crece el trébol que a propósito he sembrado. El conejito alza del todo sus orejas, envuelve un trébol tierno con un veloz molinete del hocico, y yo sé que puedo dejarlo e irme, continuar por un tiempo una vida no distinta a la de tantos que compran sus conejos en las granjas.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Entre el primero y segundo piso, Andrée, como un anuncio de lo que sería mi vida en su casa, supe que iba a vomitar un conejito. En seguida tuve miedo (¿o era extrañeza? No, miedo de la misma extrañeza, acaso) porque antes de dejar mi casa, sólo dos días antes, había vomitado un conejito y estaba seguro por un mes, por cinco semanas, tal vez seis con un poco de suerte. Mire usted, yo tenía perfectamente resuelto el problema de los conejitos. Sembraba trébol en el balcón de mi otra casa, vomitaba un conejito, lo ponía en el trébol y al cabo de un mes, cuando sospechaba que de un momento a otro... entonces regalaba el conejo ya crecido a la señora de Molina, que creía en un hobby y se callaba. Ya en otra maceta venía creciendo un trébol tierno y propicio, yo aguardaba sin preocupación la mañana en que la cosquilla de una pelusa subiendo me cerraba la garganta, y el nuevo conejito repetía desde esa hora la vida y las costumbres del anterior. Las costumbres, Andrée, son formas concretas del ritmo, son la cuota del ritmo que nos ayuda a vivir. No era tan terrible vomitar conejitos una vez que se había entrado en el ciclo invariable, en el método. Usted querrá saber por qué todo ese trabajo, por qué todo ese trébol y la señora de Molina. Hubiera sido preferible matar en seguida al conejito y... Ah, tendría usted que vomitar tan sólo uno, tomarlo con dos dedos y ponérselo en la mano abierta, adherido aún a usted por el acto mismo, por el aura inefable de su proximidad apenas rota. Un mes distancia tanto; un mes es tamaño, largos pelos, saltos, ojos salvajes, diferencia absoluta Andrée, un mes es un conejo, hace de veras a un conejo; pero el minuto inicial, cuando el copo tibio y bullente encubre una presencia inajenable... Como un poema en los primeros minutos, el fruto de una noche de Idumea: tan de uno que uno mismo... y después tan no uno, tan aislado y distante en su llano mundo blanco tamaño carta.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Me decidí, con todo, a matar el conejito apenas naciera. Yo viviría cuatro meses en su casa: cuatro -quizá, con suerte, tres- cucharadas de alcohol en el hocico. (¿Sabe usted que la misericordia permite matar instantáneamente a un conejito dándole a beber una cucharada de alcohol? Su carne sabe luego mejor, dicen, aunque yo... Tres o cuatro cucharadas de alcohol, luego el cuarto de baño o un piquete sumándose a los desechos.)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Al cruzar el tercer piso el conejito se movía en mi mano abierta. Sara esperaba arriba, para ayudarme a entrar las valijas... ¿Cómo explicarle que un capricho, una tienda de animales? Envolví el conejito en mi pañuelo, lo puse en el bolsillo del sobretodo dejando el sobretodo suelto para no oprimirlo. Apenas se movía. Su menuda conciencia debía estarle revelando hechos importantes: que la vida es un movimiento hacia arriba con un clic final, y que es también un cielo bajo, blanco, envolvente y oliendo a lavanda, en el fondo de un pozo tibio.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Sara no vio nada, la fascinaba demasiado el arduo problema de ajustar su sentido del orden a mi valija-ropero, mis papeles y mi displicencia ante sus elaboradas explicaciones donde abunda la expresión «por ejemplo». Apenas pude me encerré en el baño; matarlo ahora. Una fina zona de calor rodeaba el pañuelo, el conejito era blanquísimo y creo que más lindo que los otros. No me miraba, solamente bullía y estaba contento, lo que era el más horrible modo de mirarme. Lo encerré en el botiquín vacío y me volví para desempacar, desorientado pero no infeliz, no culpable, no jabonándome las manos para quitarles una última convulsión.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Comprendí que no podía matarlo. Pero esa misma noche vomité un conejito negro. Y dos días después uno blanco. Y a la cuarta noche un conejito gris.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Usted ha de amar el bello armario de su dormitorio, con la gran puerta que se abre generosa, las tablas vacías a la espera de mi ropa. Ahora los tengo ahí. Ahí dentro. Verdad que parece imposible; ni Sara lo creería. Porque Sara nada sospecha, y el que no sospeche nada procede de mi horrible tarea, una tarea que se lleva mis días y mis noches en un solo golpe de rastrillo y me va calcinando por dentro y endureciendo como esa estrella de mar que ha puesto usted sobre la bañera y que a cada baño parece llenarle a uno el cuerpo de sal y azotes de sol y grandes rumores de la profundidad.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;De día duermen. Hay diez. De día duermen. Con la puerta cerrada, el armario es una noche diurna solamente para ellos, allí duermen su noche con sosegada obediencia. Me llevo las llaves del dormitorio al partir a mi empleo. Sara debe creer que desconfío de su honradez y me mira dubitativa, se le ve todas las mañanas que está por decirme algo, pero al final se calla y yo estoy tan contento. (Cuando arregla el dormitorio, de nueve a diez, hago ruido en el salón, pongo un disco de Benny Carter que ocupa toda la atmósfera, y como Sara es también amiga de saetas y pasodobles, el armario parece silencioso y acaso lo esté, porque para los conejitos transcurre ya la noche y el descanso.)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Su día principia a esa hora que sigue a la cena, cuando Sara se lleva la bandeja con un menudo tintinear de tenacillas de azúcar, me desea buenas noches -sí, me las desea, Andrée, lo más amargo es que me desea las buenas noches- y se encierra en su cuarto y de pronto estoy yo solo, solo con el armario condenado, solo con mi deber y mi tristeza.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Los dejo salir, lanzarse ágiles al asalto del salón, oliendo vivaces el trébol que ocultaban mis bolsillos y ahora hace en la alfombra efímeras puntillas que ellos alteran, remueven, acaban en un momento. Comen bien, callados y correctos, hasta ese instante nada tengo que decir, los miro solamente desde el sofá, con un libro inútil en la mano -yo que quería leerme todos sus Giraudoux, Andrée, y la historia argentina de López que tiene usted en el anaquel más bajo-; y se comen el trébol.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Son diez. Casi todos blancos. Alzan la tibia cabeza hacia las lámparas del salón, los tres soles inmóviles de su día, ellos que aman la luz porque su noche no tiene luna ni estrellas ni faroles. Miran su triple sol y están contentos. Así es que saltan por la alfombra, a las sillas, diez manchas livianas se trasladan como una moviente constelación de una parte a otra, mientras yo quisiera verlos quietos, verlos a mis pies y quietos -un poco el sueño de todo dios, Andrée, el sueño nunca cumplido de los dioses-, no así insinuándose detrás del retrato de Miguel de Unamuno, en torno al jarrón verde claro, por la negra cavidad del escritorio, siempre menos de diez, siempre seis u ocho y yo preguntándome dónde andarán los dos que faltan, y si Sara se levantara por cualquier cosa, y la presidencia de Rivadavia que yo quería leer en la historia de López.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;No sé cómo resisto, Andrée. Usted recuerda que vine a descansar a su casa. No es culpa mía si de cuando en cuando vomito un conejito, si esta mudanza me alteró también por dentro -no es nominalismo, no es magia, solamente que las cosas no se pueden variar así de pronto, a veces las cosas viran brutalmente y cuando usted esperaba la bofetada a la derecha-. Así, Andrée, o de otro modo, pero siempre así.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Le escribo de noche. Son las tres de la tarde, pero le escribo en la noche de ellos. De día duermen ¡Qué alivio esta oficina cubierta de gritos, órdenes, máquinas Royal, vicepresidentes y mimeógrafos! Qué alivio, qué paz, qué horror, Andrée! Ahora me llaman por teléfono, son los amigos que se inquietan por mis noches recoletas, es Luis que me invita a caminar o Jorge que me guarda un concierto. Casi no me atrevo a decirles que no, invento prolongadas e ineficaces historias de mala salud, de traducciones atrasadas, de evasión Y cuando regreso y subo en el ascensor ese tramo, entre el primero y segundo piso me formulo noche a noche irremediablemente la vana esperanza de que no sea verdad.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Hago lo que puedo para que no destrocen sus cosas. Han roído un poco los libros del anaquel más bajo, usted los encontrará disimulados para que Sara no se dé cuenta. ¿Quería usted mucho su lámpara con el vientre de porcelana lleno de mariposas y caballeros antiguos? El trizado apenas se advierte, toda la noche trabajé con un cemento especial que me vendieron en una casa inglesa -usted sabe que las casas inglesas tienen los mejores cementos- y ahora me quedo al lado para que ninguno la alcance otra vez con las patas (es casi hermoso ver cómo les gusta pararse, nostalgia de lo humano distante, quizá imitación de su dios ambulando y mirándolos hosco; además usted habrá advertido -en su infancia, quizá- que se puede dejar a un conejito en penitencia contra la pared, parado, las patitas apoyadas y muy quieto horas y horas).&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;A las cinco de la mañana (he dormido un poco, tirado en el sofá verde y despertándome a cada carrera afelpada, a cada tintineo) los pongo en el armario y hago la limpieza. Por eso Sara encuentra todo bien aunque a veces le he visto algún asombro contenido, un quedarse mirando un objeto, una leve decoloración en la alfombra y de nuevo el deseo de preguntarme algo, pero yo silbando las variaciones sinfónicas de Franck, de manera que nones. Para qué contarle, Andrée, las minucias desventuradas de ese amanecer sordo y vegetal, en que camino entredormido levantando cabos de trébol, hojas sueltas, pelusas blancas, dándome contra los muebles, loco de sueño, y mi Gide que se atrasa, Troyat que no he traducido, y mis respuestas a una señora lejana que estará preguntándose ya si... para qué seguir todo esto, para qué seguir esta carta que escribo entre teléfonos y entrevistas.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Andrée, querida Andrée, mi consuelo es que son diez y ya no más. Hace quince días contuve en la palma de la mano un último conejito, después nada, solamente los diez conmigo, su diurna noche y creciendo, ya feos y naciéndoles el pelo largo, ya adolescentes y llenos de urgencias y caprichos, saltando sobre el busto de Antinoo (¿es Antinoo, verdad, ese muchacho que mira ciegamente?) o perdiéndose en el living, donde sus movimientos crean ruidos resonantes, tanto que de allí debo echarlos por miedo a que los oiga Sara y se me aparezca horripilada, tal vez en camisón -porque Sara ha de ser así, con camisón- y entonces... Solamente diez, piense usted esa pequeña alegría que tengo en medio de todo, la creciente calma con que franqueo de vuelta los rígidos cielos del primero y el segundo piso.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Interrumpí esta carta porque debía asistir a una tarea de comisiones. La continúo aquí en su casa, Andrée, bajo una sorda grisalla de amanecer. ¿Es de veras el día siguiente, Andrée? Un trozo en blanco de la página será para usted el intervalo, apenas el puente que une mi letra de ayer a mi letra de hoy. Decirle que en ese intervalo todo se ha roto, donde mira usted el puente fácil oigo yo quebrarse la cintura furiosa del agua, para mí este lado del papel, este lado de mi carta no continúa la calma con que venía yo escribiéndole cuando la dejé para asistir a una tarea de comisiones. En su cúbica noche sin tristeza duermen once conejitos; acaso ahora mismo, pero no, no ahora. En el ascensor, luego, o al entrar; ya no importa dónde, si el cuándo es ahora, si puede ser en cualquier ahora de los que me quedan.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Basta ya, he escrito esto porque me importa probarle que no fui tan culpable en el destrozo insalvable de su casa. Dejaré esta carta esperándola, sería sórdido que el correo se la entregara alguna clara mañana de París. Anoche di vuelta los libros del segundo estante, alcanzaban ya a ellos, parándose o saltando, royeron los lomos para afilarse los dientes -no por hambre, tienen todo el trébol que les compro y almaceno en los cajones del escritorio. Rompieron las cortinas, las telas de los sillones, el borde del autorretrato de Augusto Torres, llenaron de pelos la alfombra y también gritaron, estuvieron en círculo bajo la luz de la lámpara, en círculo y como adorándome, y de pronto gritaban, gritaban como yo no creo que griten los conejos.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;p&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;He querido en vano sacar los pelos que estropean la alfombra, alisar el borde de la tela roída, encerrarlos de nuevo en el armario. El día sube, tal vez Sara se levante pronto. Es casi extraño que no me importe verlos brincar en busca de juguetes. No tuve tanta culpa, usted verá cuando llegue que muchos de los destrozos están bien reparados con el cemento que compré en una casa inglesa, yo hice lo que pude para evitarle un enojo... En cuanto a mí, del diez al once hay como un hueco insuperable. Usted ve: diez estaba bien, con un armario, trébol y esperanza, cuántas cosas pueden construirse. No ya con once, porque decir once es seguramente doce, Andrée, doce que serán trece. Entonces está el amanecer y una fría soledad en la que caben la alegría, los recuerdos, usted y acaso tantos más. Está este balcón sobre Suipacha lleno de alba, los primeros sonidos de la ciudad. No creo que les sea difícil juntar once conejitos salpicados sobre los adoquines, tal vez ni se fijen en ellos, atareados con el otro cuerpo que conviene llevarse pronto, antes de que pasen los primeros colegiales."&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Julio Cortázar &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.juliocortazar.com.ar/"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Bestiario"&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pintura: Joan Miró &lt;a href="http://www.abcgallery.com/M/miro/miro-4.html"&gt;"Carnival d' Arlequin"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3508051287212557154-8781505562140819179?l=smartalec19.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/8781505562140819179'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/8781505562140819179'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://smartalec19.blogspot.com/2007/12/carta-una-seorita-en-pars.html' title='Carta a una señorita en París'/><author><name>Babalon</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_l5jTsb6ja7g/R3PhXwB_fMI/AAAAAAAAAB8/OIbDmCfruLQ/S220/Babalon.jpg'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3508051287212557154.post-8081556531521510257</id><published>2007-12-26T20:34:00.003-02:00</published><updated>2008-03-14T23:19:57.875-03:00</updated><title type='text'>Tu aliento</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R9rIDSfe1_I/AAAAAAAAAEQ/9yyQNo5Ix_U/s1600-h/menaced_assassin.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R9rIDSfe1_I/AAAAAAAAAEQ/9yyQNo5Ix_U/s320/menaced_assassin.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5177670680444852210" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;"Qué has hecho hoy? Cuando alguien te llamó por teléfono a las seis de la mañana y te dijo que había encontrado a tu hija tirada en el suelo moribunda, que esperaba &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;lúcidamente&lt;/span&gt; estar muerta, ¿En qué has pensado? ¿Gritaste, blasfemaste, te dejaste llevar por la resignación? ¿Pensaste que tienes una hija loca? ¿O pensaste que tienes una hija enamorada? ¿O tal vez pensaste que yo soy ambas cosas?&lt;br /&gt;Cuando tomaste el primer vuelo para Roma y después hiciste más de cien kilómetros para encontrarme y cuando llegaste a la casa roja en la colina y no encontraste a nadie, solo mis cabellos esparcidos sobre la alfombra, ¿qué nombre tuvo tu dolor?&lt;br /&gt;¿Y qué consistencia tenía tu amor cuando me miraste a través del espejo de la puerta, mientras mis muñecas cortadas y ya cicatrizadas eran estiradas y colgadas, sostenidas por dos cuerdas de tela blanca?&lt;br /&gt;¿Y qué miedo probaste cuando viste mis ojos, cuando notaste que uno se estaba volviendo ciego, lleno de sangre coagulada alrededor?&lt;br /&gt;¿Te habrías dejado acariciar por mis manos sin uñas?&lt;br /&gt;¿Y qué fin tuvo esa parte que te regalé?&lt;br /&gt;Si todavía está dentro de ti, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;libérala&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;échala&lt;/span&gt; a volar. Tal vez un día vuelva a mi y nosotros haremos una gran orgía de amor."&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Melissa Panarello &lt;a href="http://melissapanarello.wordpress.com/"&gt;"L' odore del Tuo Respiro"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Pintura: René Magritte&lt;a href="http://www.magritte.com/"&gt; "The Menace of the Assassins" &lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3508051287212557154-8081556531521510257?l=smartalec19.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/8081556531521510257'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/8081556531521510257'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://smartalec19.blogspot.com/2007/12/qu-has-hecho-hoy-cuando-alguien-te-llam.html' title='Tu aliento'/><author><name>Babalon</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_l5jTsb6ja7g/R3PhXwB_fMI/AAAAAAAAAB8/OIbDmCfruLQ/S220/Babalon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R9rIDSfe1_I/AAAAAAAAAEQ/9yyQNo5Ix_U/s72-c/menaced_assassin.jpg' height='72' width='72'/></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3508051287212557154.post-5246695291126890860</id><published>2007-12-26T19:07:00.001-02:00</published><updated>2008-03-14T15:36:27.219-03:00</updated><title type='text'>Helado</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R3LLZQB_fBI/AAAAAAAAAAo/9AP6HeYPp5Q/s1600-h/wolverene_small.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R3LLZQB_fBI/AAAAAAAAAAo/9AP6HeYPp5Q/s320/wolverene_small.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5148400958698388498" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Estoy quemándome bajo el hielo&lt;br /&gt;Bajo este sucio hielo&lt;br /&gt;absolutamente como niebla atrapada en movimiento&lt;br /&gt;Soy como un espectro; brillando, y tibio&lt;br /&gt;absolutamente tibio al tacto&lt;br /&gt;Golpeo tus pies (no puedes romperlo)&lt;br /&gt;Bajo la delgada capa que yo presento&lt;br /&gt;donde mi cara está presionada contra la superficie como si yo fuera&lt;br /&gt;luchando por romper libremente el asimiento del río&lt;br /&gt;el hielo es sólido&lt;br /&gt;Hay una segunda capa&lt;br /&gt;abarcándome, envolviéndome, deteniéndome, estrangulándome&lt;br /&gt;Hielo que no se derrite&lt;br /&gt;Hielo que no es hielo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detén tu palpitación&lt;br /&gt;mi sol&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Detén tu palpitación&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Kjartan Hermansen &lt;a href="http://tristania.com/d&amp;amp;m/lightlands/"&gt;"...I Have Eaten The Moon"&lt;/a&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pintura: Kjartan Hermansen &lt;a href="http://www.tristania.com/d&amp;amp;m"&gt;"Wolverene - The Faces of me"&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3508051287212557154-5246695291126890860?l=smartalec19.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/5246695291126890860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3508051287212557154/posts/default/5246695291126890860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://smartalec19.blogspot.com/2007/12/helado-estoy-quemndome-bajo-el-hielo.html' title='Helado'/><author><name>Babalon</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='20' height='32' src='http://bp3.blogger.com/_l5jTsb6ja7g/R3PhXwB_fMI/AAAAAAAAAB8/OIbDmCfruLQ/S220/Babalon.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_l5jTsb6ja7g/R3LLZQB_fBI/AAAAAAAAAAo/9AP6HeYPp5Q/s72-c/wolverene_small.jpg' height='72' width='72'/></entry></feed>
